Legajo 1-0006
La visera
Lo agarrás del hombro y lo das vuelta. Pesa.
La visera es negra y está entera. Adentro no se ve nada. Se ve, chiquito y curvo, un casco que lo mira desde arriba.
Le buscás las manos. Una todavía tiene el dedo en el disparador. La otra está abierta, con la palma para arriba.
Por la escalera, junto con el olor a comida, bajan voces.