Legajo 1-0002
De una
Abrís de un tirón, con el arma por delante.
Nadie.
El pasillo es largo y blanco, y tiene puertas a los dos lados, muchas, iguales a la tuya. Una, casi al fondo, todavía se mueve.
Vas hacia ella pegado a la pared. Pasás una puerta, otra, otra. Detrás de una, alguien pregunta en voz baja si hay alguien.
No contestás.
Al fondo, la puerta que se movía se queda quieta. A tus espaldas, en el pasillo vacío, suenan dos pasos.